jueves, 24 de mayo de 2012

Nostalgia

La distancia puede no ser sólamente física, también sentimental sin que uno se mueva de casa.

miércoles, 18 de abril de 2012


LA PROPUESTA DIMITRIS CHRISTOULAS (1)

 Tal vez ignoren quién era Dimitri. Les recordaré que fue al anciano jubilado que, a sus 77 años se suicidó en la plaza Sintagma de Atenas el pasado 4 de marzo de 2012, tras haber vendido su farmacia y agobiado por las deudas, no queriendo dejar estas en herencia a sus hijos, no vislumbró otra salida que pegarse un tiro en la cabeza. En su honor iré desgranando las ideas que desde entonces me rondan la cabeza.

Hoy, 18 de abril, el gobierno de Mariano Rajoy ha presentado la propuesta de repago farmacéutico (me niego a llamar copago a lo que ya está pagado con las cotizaciones e impuestos) y que afecta a pensionistas y jubilados, sectores sociales que por edad y condición física padecemos mayor número de dolencias y visitas médicas.

¿Por qué considero injusta una medida que, supuestamente, aliviará el tan temido déficit del Estado?: Porque la sociedad española está siendo soportada por la mal llamada tercera edad, esos jubilados y prejubilados que con sus pensiones contribuyen al sostenimiento de la economía familiar de hijos y nietos, padres y hermanos, que se encuentran en una situación precaria, bien sea por la pérdida de empleos, pérdida de poder adquisitivo, avales bancarios con sus propiedades (que a  veces les llevan a perder incluso su propio hogar), cuidado de los nietos y asistencia a personas mayores.

La sociedad española debiera mostrar su agradecimiento a todas estas personas de las que se abusa sin piedad y son un valor incalculable despreciado por todos, como si fueran unos parásitos sociales que cobran sin aportar nada.

Hoy el Gobierno ha vuelto a demostrar su absoluta falta de respeto, y vergüenza, atacando a este sector poblacional, faltando además a sus propuestas de no incluir estas medidas durante su período de mandato.

Debo dejar claro desde el primer momento, que las propuestas que iré desgranando no me son aplicables, y que en modo alguno las pongo sobre la pantalla con la intención de beneficiarme de ellas, y esto por dos razones que me hacen plenamente incompatible:

He militado en partido político y he participado, en delegación, en las comisiones de Cultura y de Deportes, y he sido representante sindical en un comité laboral por determinado sindicato.

¿Qué es lo que voy a proponer? Muy sencillo, intentaré demostrar que ese bien, despreciado, de la “tercera edad”, es un bien que puede ayudarnos a salir de la crisis y recuperar algo de la decencia y los valores perdidos, en la medida que recuperemos lo que históricamente se ha llamado “consejo de ancianos”.

La siguiente pregunta es: ¿se trata de un órgano nuevo que añadir a los gastos generales del Estado, que ya está sobredimensionado y preciso de recortes? No. Se trata de sustituir el derroche actual por un novedoso sistema por el que los jubilados dispuestos a “asaltar el palacio de invierno”, sean capaces de desempeñar los gastos públicos sin cobrar más emolumentos que los que ya perciben como pensión y sin que sus gastos inherentes al cargo les cuesten un duro. Lo explicaré: Un médico jubilado puede ejercer de ministro, consejero, concejal, o lo que sea, de sanidad, de una manera “gratuita” para el Estado, aportando su experiencia y conocimientos sin más retribución que la pensión que ya cobra y los gastos derivados del desempeño de su cargo. Lo mismo podríamos decir de periodistas, abogados, gerentes y profesionales de cualquier género (esto viene a cuento porque, precisamente hoy, el señor Basagoiti reprochaba a un oponente político su carencia de titulación académica, como si la tenencia de cualquier título fuera acompañada del sentido común, que no es, ni mucho menos, el más común de los sentidos. Siempre se ha dicho que lo que natura no da, Salamanca no lo presta, y estoy seguro que todos ustedes conocen a tontos de baba con título bajo el brazo). Estos profesionales pueden tener mucha más capacidad de administración y gestión de recursos (eso es el gobierno), que muchos insensatos que han llevado a la ruina empresas y administraciones debidamente titulados. Todo esto es extensivo a parlamentarios, senadores y demás representantes sociales.

Surge una nueva pregunta: ¿No es esto dejar el gobierno en manos de los más potentados, de quienes tienen fortunas y se pueden permitir el lujo de vivir de sus recursos; al fin y al cabo el hecho de dotar a estos cargos de “sueldo” tenía como objeto que las “clases menos favorecidas” accedieran a los cargos de representación sin pérdida del poder adquisitivo, evitando dejarlo en manos de los “adinerados”. Seguro que ya se les han pasado por la cabeza esos millonarios que se presentan a las elecciones de algunos países, o esos otros que, aun teniendo un puesto de trabajo, generalmente en la propia administración, se toman una excedencia laboral por motivos especiales, por la que se “reservan” su puesto de trabajo (por el que se sigue cotizando) y se van a desempeñar tareas de representación política, cargos de confianza de libre designación, etc. En algunos casos el hecho de contribuir a dos regímenes diferentes, hace que en la jubilación puedan cobrar dos pensiones compatibles. Lo que quiero decir es que no es necesario que un abogado, médico, etc., con plaza de funcionario en propiedad se vaya a ejercer un cargo político. Por otra parte, son los partidos políticos quienes ejercen de avalistas adinerados de estas personas, que se ven sometidas a la “disciplina del partido”, que es quien ha puesto el dinero y los medios para auparles a estos cargos. Del tema de los partidos políticos, actuales “palacios de invierno”, hablaré más adelante.

sábado, 17 de diciembre de 2011

Aldeanada

¡Estamos en España! Eso gritó una espectadora antes de marcharse airada dando un portazo en el palco, convirtiendo al Teatro Gayarre en una corrala. En pleno espectáculo de "Lost Tango", y cuando Ute Lemper había acabado "Amsterdam". En la sala se produjo un silencio espeso y vergonzante interrumpido por el comienzo musical de "Ne me quitte pas". Que el show transcurría entre diversos idiomas no era una novedad para cualquiera que hubiera visto antes a Ute. Pretender que un espectáculo se adapte al idioma del país en el que se representa es como pedirle a Bob Dylan que cante en español, o que La traviata se interprete traducida. Una aldeanada. Que esto ocurra en un Teatro de una ciudad que ha sido aspirante a la capitalidad cultural europea es penoso.
Antes del comienzo me encontré con una cargo público del Gobierno de Navarra, y hablando con ella conversamos sobre la vacuidad del palco municipal, desierto desde el cambio de legislatura. Ella intentó justificar la ausencia de personal en que era el día del pregón de Navidad, y yo le repliqué que la ausencia permanente no se justifica y que hay cargos a los que se les exige más. Claro que tal vez sea mucho pedir a determinadas personas. Por cierto, finalmente en el palco municipal sólo estuvo la anterior directora gerente de ese teatro y actual directora general de cultura. En cuanto al espectáculo de Ute Lemper sólo podré decir que fué magnífico.

jueves, 8 de diciembre de 2011

ENT

Antecedentes: He sido miembro fundador de la Escuela Navarra de Teatro. He participado como alumno, actor, productor y director de montajes teatrales.
Con todo lo antedicho quiero dejar claro que estoy de su parte y que sé, más o menos, de lo que hablo, pese a que mis relaciones con la ENT sean inexistentes en la actualidad y desde hace bastante tiempo.
Cuando se fundó la ENT, desde el primer momento se dejó claro (ahí quedaron las actas de las reuniones y sus estatutos) que la función primordial era la formación, siendo la exhibición totalmente secundaria y complementaria. De la misma manera se dejó claro que la ubicación en ese local era absolutamente provisional, ya que el alquiler del mismo a la empresa SAIDE era una sangría económica insostenible, lo que hacía urgente la búsqueda de otro espacio en el que desarrollar la labor docente.
La vocación de convertirse en una escuela "oficial" hacía del espacio escénico un requisito imprescindible, de ahí el empeño en continuar en ese local y de irlo ampliando con pisos del edificio anexo, lo que no ha hecho sino aumentar los gastos de acondicionamiento, mantenimiento y alquiler, sin que hasta el presente se haya logrado la anhelada oficialidad de la enseñanza, quedando convertida en una escuela privada sostenida con dinero público. También han aumentado los diversos cargos y personal con sueldo (Direcciones técnicas, de formación, subdirecciones, etc.), hasta una cifra de 40 empleos directos, según declaraciones de la propia escuela).
A lo largo de los 25 años de vida de la ENT han surgido problemas de supervivencia, fundamentalmente por los presupuestos, que se nutren de subvenciones del Gobierno de Navarra y del Ayuntamiento de Pamplona. Para solventarlos han habido diversas propuestas, incluso la de cesión de aulas en colegios públicos en los que impartir las materias, como por ejemplo lo hace la Escuela de danza de Navarra, que han sido sucesivamente rechazadas por parte de la ENT, dado su empeño en no renunciar a su "espacio escénico" y su parcela de exhibición y programación teatral, y en el reconocimiento de la "oficialidad". Debe quedar claro que ni la Real Escuela de Arte Dramático de Madrid (Resad), ni el Institut del Teatre de Barcelona, ambos con reconocimiento oficial de su enseñanza, tienen programación alguna en sus espacios escénicos más allá de los montajes propios, y que una vez conocidos los mismos sabremos que gozan del espacio justo para representación y un escaso número de espectadores, lo que hace del espacio del que goza la ENT un lujo envidiable.
La ENT se ve abocada al cierre por los recortes en las ayudas provenientes del dinero público, con el conflicto añadido de que la parcela formativa pertenece a la Consejería de Educación y la de exhibición a la de Cultura, lo que aumenta la conflictiva "esquizofrenia" en que vive la escuela. La pregunta es: ¿se quiere realmente salvar la escuela o la sala de programación?
Para concluir, me viene a la mente la reciente desaparición de la Sociedad Filarmónica de Pamplona, dedicada a la programación de música clásica, y que se ha visto falta de apoyo institucional para proseguir su labor, como también lo van a ser otras entidades culturales que se dedican a la programación y/o la producción, como la AGAO. Qué más hubiesen querido todas ellas, además, de poder disponer de un local donde presentar sus trabajos. Lo mismo cabe preguntarse de las escuelas y talleres de formación teatral, o musical, o de cualquier rama artística: ¿qué no hubieran dado por contar con apoyo institucional, en lugar de trabajar en un piso o bajera impartiendo clases por su cuenta y riesgo?
Lo repito, ¿se trata de la escuela o de la sala?.

Tiempo Pamplona

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