miércoles, 30 de mayo de 2012
jueves, 24 de mayo de 2012
Nostalgia
La distancia puede no ser sólamente física, también sentimental sin que uno se mueva de casa.
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martes, 24 de abril de 2012
miércoles, 18 de abril de 2012

Hoy, 18 de abril, el gobierno de Mariano Rajoy ha presentado
la propuesta de repago farmacéutico (me niego a llamar copago a lo que ya está
pagado con las cotizaciones e impuestos) y que afecta a pensionistas y
jubilados, sectores sociales que por edad y condición física padecemos mayor
número de dolencias y visitas médicas.
¿Por qué considero injusta una medida que, supuestamente,
aliviará el tan temido déficit del Estado?: Porque la sociedad española está
siendo soportada por la mal llamada tercera edad, esos jubilados y prejubilados
que con sus pensiones contribuyen al sostenimiento de la economía familiar de
hijos y nietos, padres y hermanos, que se encuentran en una situación precaria,
bien sea por la pérdida de empleos, pérdida de poder adquisitivo, avales
bancarios con sus propiedades (que a
veces les llevan a perder incluso su propio hogar), cuidado de los
nietos y asistencia a personas mayores.
La sociedad española debiera mostrar su agradecimiento a
todas estas personas de las que se abusa sin piedad y son un valor incalculable
despreciado por todos, como si fueran unos parásitos sociales que cobran sin
aportar nada.
Hoy el Gobierno ha vuelto a demostrar su absoluta falta de
respeto, y vergüenza, atacando a este sector poblacional, faltando además a sus
propuestas de no incluir estas medidas durante su período de mandato.
Debo dejar claro desde el primer momento, que las propuestas
que iré desgranando no me son aplicables, y que en modo alguno las pongo sobre
la pantalla con la intención de beneficiarme de ellas, y esto por dos razones
que me hacen plenamente incompatible:
He militado en partido político y he participado, en
delegación, en las comisiones de Cultura y de Deportes, y he sido
representante sindical en un comité laboral por determinado sindicato.
¿Qué es lo que voy a proponer? Muy sencillo, intentaré
demostrar que ese bien, despreciado, de la “tercera edad”, es un bien que puede
ayudarnos a salir de la crisis y recuperar algo de la decencia y los valores
perdidos, en la medida que recuperemos lo que históricamente se ha llamado “consejo
de ancianos”.
La siguiente pregunta es: ¿se trata de un órgano nuevo que
añadir a los gastos generales del Estado, que ya está sobredimensionado y
preciso de recortes? No. Se trata de sustituir el derroche actual por un
novedoso sistema por el que los jubilados dispuestos a “asaltar el palacio de
invierno”, sean capaces de desempeñar los gastos públicos sin cobrar más
emolumentos que los que ya perciben como pensión y sin que sus gastos
inherentes al cargo les cuesten un duro. Lo explicaré: Un médico jubilado puede
ejercer de ministro, consejero, concejal, o lo que sea, de sanidad, de una
manera “gratuita” para el Estado, aportando su experiencia y conocimientos sin
más retribución que la pensión que ya cobra y los gastos derivados del
desempeño de su cargo. Lo mismo podríamos decir de periodistas, abogados,
gerentes y profesionales de cualquier género (esto viene a cuento porque,
precisamente hoy, el señor Basagoiti reprochaba a un oponente político su
carencia de titulación académica, como si la tenencia de cualquier título fuera
acompañada del sentido común, que no es, ni mucho menos, el más común de los
sentidos. Siempre se ha dicho que lo que natura no da, Salamanca no lo presta,
y estoy seguro que todos ustedes conocen a tontos de baba con título bajo el
brazo). Estos profesionales pueden tener mucha más capacidad de administración
y gestión de recursos (eso es el gobierno), que muchos insensatos que han
llevado a la ruina empresas y administraciones debidamente titulados. Todo esto
es extensivo a parlamentarios, senadores y demás representantes sociales.
Surge una nueva pregunta: ¿No es esto dejar el gobierno en
manos de los más potentados, de quienes tienen fortunas y se pueden permitir el
lujo de vivir de sus recursos; al fin y al cabo el hecho de dotar a estos
cargos de “sueldo” tenía como objeto que las “clases menos favorecidas”
accedieran a los cargos de representación sin pérdida del poder adquisitivo,
evitando dejarlo en manos de los “adinerados”. Seguro que ya se les han pasado
por la cabeza esos millonarios que se presentan a las elecciones de algunos países,
o esos otros que, aun teniendo un puesto de trabajo, generalmente en la propia
administración, se toman una excedencia laboral por motivos especiales, por la
que se “reservan” su puesto de trabajo (por el que se sigue cotizando) y se van
a desempeñar tareas de representación política, cargos de confianza de libre
designación, etc. En algunos casos el hecho de contribuir a dos regímenes
diferentes, hace que en la jubilación puedan cobrar dos pensiones compatibles. Lo
que quiero decir es que no es necesario que un abogado, médico, etc., con plaza
de funcionario en propiedad se vaya a ejercer un cargo político. Por otra
parte, son los partidos políticos quienes ejercen de avalistas adinerados de
estas personas, que se ven sometidas a la “disciplina del partido”, que es
quien ha puesto el dinero y los medios para auparles a estos cargos. Del tema
de los partidos políticos, actuales “palacios de invierno”, hablaré más
adelante.
sábado, 17 de diciembre de 2011
Aldeanada
¡Estamos en España! Eso gritó una espectadora antes de marcharse airada dando un portazo en el palco, convirtiendo al Teatro Gayarre en una corrala. En pleno espectáculo de "Lost Tango", y cuando Ute Lemper había acabado "Amsterdam". En la sala se produjo un silencio espeso y vergonzante interrumpido por el comienzo musical de "Ne me quitte pas". Que el show transcurría entre diversos idiomas no era una novedad para cualquiera que hubiera visto antes a Ute. Pretender que un espectáculo se adapte al idioma del país en el que se representa es como pedirle a Bob Dylan que cante en español, o que La traviata se interprete traducida. Una aldeanada. Que esto ocurra en un Teatro de una ciudad que ha sido aspirante a la capitalidad cultural europea es penoso.
Antes del comienzo me encontré con una cargo público del Gobierno de Navarra, y hablando con ella conversamos sobre la vacuidad del palco municipal, desierto desde el cambio de legislatura. Ella intentó justificar la ausencia de personal en que era el día del pregón de Navidad, y yo le repliqué que la ausencia permanente no se justifica y que hay cargos a los que se les exige más. Claro que tal vez sea mucho pedir a determinadas personas. Por cierto, finalmente en el palco municipal sólo estuvo la anterior directora gerente de ese teatro y actual directora general de cultura. En cuanto al espectáculo de Ute Lemper sólo podré decir que fué magnífico.
Antes del comienzo me encontré con una cargo público del Gobierno de Navarra, y hablando con ella conversamos sobre la vacuidad del palco municipal, desierto desde el cambio de legislatura. Ella intentó justificar la ausencia de personal en que era el día del pregón de Navidad, y yo le repliqué que la ausencia permanente no se justifica y que hay cargos a los que se les exige más. Claro que tal vez sea mucho pedir a determinadas personas. Por cierto, finalmente en el palco municipal sólo estuvo la anterior directora gerente de ese teatro y actual directora general de cultura. En cuanto al espectáculo de Ute Lemper sólo podré decir que fué magnífico.
jueves, 8 de diciembre de 2011
ENT
Antecedentes: He sido miembro fundador de la Escuela Navarra de Teatro. He participado como alumno, actor, productor y director de montajes teatrales.
Con todo lo antedicho quiero dejar claro que estoy de su parte y que sé, más o menos, de lo que hablo, pese a que mis relaciones con la ENT sean inexistentes en la actualidad y desde hace bastante tiempo.
Cuando se fundó la ENT, desde el primer momento se dejó claro (ahí quedaron las actas de las reuniones y sus estatutos) que la función primordial era la formación, siendo la exhibición totalmente secundaria y complementaria. De la misma manera se dejó claro que la ubicación en ese local era absolutamente provisional, ya que el alquiler del mismo a la empresa SAIDE era una sangría económica insostenible, lo que hacía urgente la búsqueda de otro espacio en el que desarrollar la labor docente.
La vocación de convertirse en una escuela "oficial" hacía del espacio escénico un requisito imprescindible, de ahí el empeño en continuar en ese local y de irlo ampliando con pisos del edificio anexo, lo que no ha hecho sino aumentar los gastos de acondicionamiento, mantenimiento y alquiler, sin que hasta el presente se haya logrado la anhelada oficialidad de la enseñanza, quedando convertida en una escuela privada sostenida con dinero público. También han aumentado los diversos cargos y personal con sueldo (Direcciones técnicas, de formación, subdirecciones, etc.), hasta una cifra de 40 empleos directos, según declaraciones de la propia escuela).
A lo largo de los 25 años de vida de la ENT han surgido problemas de supervivencia, fundamentalmente por los presupuestos, que se nutren de subvenciones del Gobierno de Navarra y del Ayuntamiento de Pamplona. Para solventarlos han habido diversas propuestas, incluso la de cesión de aulas en colegios públicos en los que impartir las materias, como por ejemplo lo hace la Escuela de danza de Navarra, que han sido sucesivamente rechazadas por parte de la ENT, dado su empeño en no renunciar a su "espacio escénico" y su parcela de exhibición y programación teatral, y en el reconocimiento de la "oficialidad". Debe quedar claro que ni la Real Escuela de Arte Dramático de Madrid (Resad), ni el Institut del Teatre de Barcelona, ambos con reconocimiento oficial de su enseñanza, tienen programación alguna en sus espacios escénicos más allá de los montajes propios, y que una vez conocidos los mismos sabremos que gozan del espacio justo para representación y un escaso número de espectadores, lo que hace del espacio del que goza la ENT un lujo envidiable.
La ENT se ve abocada al cierre por los recortes en las ayudas provenientes del dinero público, con el conflicto añadido de que la parcela formativa pertenece a la Consejería de Educación y la de exhibición a la de Cultura, lo que aumenta la conflictiva "esquizofrenia" en que vive la escuela. La pregunta es: ¿se quiere realmente salvar la escuela o la sala de programación?
Para concluir, me viene a la mente la reciente desaparición de la Sociedad Filarmónica de Pamplona, dedicada a la programación de música clásica, y que se ha visto falta de apoyo institucional para proseguir su labor, como también lo van a ser otras entidades culturales que se dedican a la programación y/o la producción, como la AGAO. Qué más hubiesen querido todas ellas, además, de poder disponer de un local donde presentar sus trabajos. Lo mismo cabe preguntarse de las escuelas y talleres de formación teatral, o musical, o de cualquier rama artística: ¿qué no hubieran dado por contar con apoyo institucional, en lugar de trabajar en un piso o bajera impartiendo clases por su cuenta y riesgo?
Lo repito, ¿se trata de la escuela o de la sala?.
Con todo lo antedicho quiero dejar claro que estoy de su parte y que sé, más o menos, de lo que hablo, pese a que mis relaciones con la ENT sean inexistentes en la actualidad y desde hace bastante tiempo.Cuando se fundó la ENT, desde el primer momento se dejó claro (ahí quedaron las actas de las reuniones y sus estatutos) que la función primordial era la formación, siendo la exhibición totalmente secundaria y complementaria. De la misma manera se dejó claro que la ubicación en ese local era absolutamente provisional, ya que el alquiler del mismo a la empresa SAIDE era una sangría económica insostenible, lo que hacía urgente la búsqueda de otro espacio en el que desarrollar la labor docente.
La vocación de convertirse en una escuela "oficial" hacía del espacio escénico un requisito imprescindible, de ahí el empeño en continuar en ese local y de irlo ampliando con pisos del edificio anexo, lo que no ha hecho sino aumentar los gastos de acondicionamiento, mantenimiento y alquiler, sin que hasta el presente se haya logrado la anhelada oficialidad de la enseñanza, quedando convertida en una escuela privada sostenida con dinero público. También han aumentado los diversos cargos y personal con sueldo (Direcciones técnicas, de formación, subdirecciones, etc.), hasta una cifra de 40 empleos directos, según declaraciones de la propia escuela).
A lo largo de los 25 años de vida de la ENT han surgido problemas de supervivencia, fundamentalmente por los presupuestos, que se nutren de subvenciones del Gobierno de Navarra y del Ayuntamiento de Pamplona. Para solventarlos han habido diversas propuestas, incluso la de cesión de aulas en colegios públicos en los que impartir las materias, como por ejemplo lo hace la Escuela de danza de Navarra, que han sido sucesivamente rechazadas por parte de la ENT, dado su empeño en no renunciar a su "espacio escénico" y su parcela de exhibición y programación teatral, y en el reconocimiento de la "oficialidad". Debe quedar claro que ni la Real Escuela de Arte Dramático de Madrid (Resad), ni el Institut del Teatre de Barcelona, ambos con reconocimiento oficial de su enseñanza, tienen programación alguna en sus espacios escénicos más allá de los montajes propios, y que una vez conocidos los mismos sabremos que gozan del espacio justo para representación y un escaso número de espectadores, lo que hace del espacio del que goza la ENT un lujo envidiable.
La ENT se ve abocada al cierre por los recortes en las ayudas provenientes del dinero público, con el conflicto añadido de que la parcela formativa pertenece a la Consejería de Educación y la de exhibición a la de Cultura, lo que aumenta la conflictiva "esquizofrenia" en que vive la escuela. La pregunta es: ¿se quiere realmente salvar la escuela o la sala de programación?
Para concluir, me viene a la mente la reciente desaparición de la Sociedad Filarmónica de Pamplona, dedicada a la programación de música clásica, y que se ha visto falta de apoyo institucional para proseguir su labor, como también lo van a ser otras entidades culturales que se dedican a la programación y/o la producción, como la AGAO. Qué más hubiesen querido todas ellas, además, de poder disponer de un local donde presentar sus trabajos. Lo mismo cabe preguntarse de las escuelas y talleres de formación teatral, o musical, o de cualquier rama artística: ¿qué no hubieran dado por contar con apoyo institucional, en lugar de trabajar en un piso o bajera impartiendo clases por su cuenta y riesgo?
Lo repito, ¿se trata de la escuela o de la sala?.
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martes, 25 de octubre de 2011
Ignorancia
En la entrada "Teatro quemado"
intentaba explicar mi opinión sobre el escándalo del no nombramiento de
Jose Mª Asín como director del Teatro Gayarre. Con posterioridad
apareció un escrito de
rechazo a la discriminación de un candidato por sus opiniones, firmado
por diversos personajes de la cultura. A este escrito ha contestado el
concejal Fermín Alonso con un irónico "qué
pueden saber Pilar Bardem o Miguel Ríos -otros de los firmantes- de la
Fundación Gayarre, de su situación actual y de sus estatutos".
No
debiera ignorar el señor Alonso que entre los firmantes está Mario Gas,
director desde hace años del Teatro Español, el teatro municipal de
Madrid, y que algo sabrá de estatutos y fundaciones, y que otros son
empresarios y no meros teatreros a los que faltar al respeto. También cabe preguntarse qué ignoraba este señor hasta hace unos meses, cuando le tocó la "maría" de cultura en el reparto. Pero la
cuestión no es esta, ya que nadie se ha metido con los dichosos
estatutos, sino con el rechazo a una persona por sus opiniones, algo que
el Sr. Alonso prefiere obviar y refugiarse en el acatamiento
escrupuloso de las "normas". Más o menos lo mismo que decía Gadafi, por
poner un ejemplo, hasta hace bien poco. También obvia decir si el
presidente de la fundación estaría obligado a aceptar las propuestas de
la mayoría y, en consecuencia, proponer al candidato; como también obvia
lo bien que le vino la propuesta de Bildu para zanjar la cuestión del
nombramiento de mala manera. De la mano de Bildu. Qué poco escrúpulo
cuando conviene.
Vuelvo a insistir en que estos desbarres solo los puede justificar, y hago un favor, la bisoñez del concejal, a quien no se le conoce ni por los espacios culturales, ni méritos del ramo que le adornen. Una lástima que no siguiera los pasos empresariales de su familia en lugar de dedicarse a la política, que tan grande le viene y en la que no le auguro un gran futuro a la vista de su trayectoria. Con la falta de emprendedores que hay.
Los ciudadanos nos merecemos unos representantes que no nos hagan sentir vergüenza ajena y de los que nos podamos sentir orgullosos, si no la única programación que veremos en el Teatro será la de sus representaciones, que son el hazmerreir.
Me quiero despedir dejando una frase de Don Pedro Crespo, en "El Alcalde de Zalamea", de Pedro Calderón de la Barca, dedicándosela sin acritud alguna al partido del concejal:
CRESPO: Eso
está muy puesto en razón.
(Al ESCRIBANO)
Con respeto le llevad
a las casas en efeto
del concejo, y con respeto
un par de grillos le echad
y una cadena, y tened
con respeto gran cuidado,
que no hable a ningún soldado.
Y a todos también poned
en la cárcel, que es razón,
y aparte, porque después
con respeto a todos tres
les tomen la confesión.
(Aparte a don ÁLVARO)
Y aquí, para entre los dos
si hallo harto paño, en efeto
con muchísimo respeto
os he de ahorcar, ¡juro a Dios!
No
debiera ignorar el señor Alonso que entre los firmantes está Mario Gas,
director desde hace años del Teatro Español, el teatro municipal de
Madrid, y que algo sabrá de estatutos y fundaciones, y que otros son
empresarios y no meros teatreros a los que faltar al respeto. También cabe preguntarse qué ignoraba este señor hasta hace unos meses, cuando le tocó la "maría" de cultura en el reparto. Pero la
cuestión no es esta, ya que nadie se ha metido con los dichosos
estatutos, sino con el rechazo a una persona por sus opiniones, algo que
el Sr. Alonso prefiere obviar y refugiarse en el acatamiento
escrupuloso de las "normas". Más o menos lo mismo que decía Gadafi, por
poner un ejemplo, hasta hace bien poco. También obvia decir si el
presidente de la fundación estaría obligado a aceptar las propuestas de
la mayoría y, en consecuencia, proponer al candidato; como también obvia
lo bien que le vino la propuesta de Bildu para zanjar la cuestión del
nombramiento de mala manera. De la mano de Bildu. Qué poco escrúpulo
cuando conviene.Vuelvo a insistir en que estos desbarres solo los puede justificar, y hago un favor, la bisoñez del concejal, a quien no se le conoce ni por los espacios culturales, ni méritos del ramo que le adornen. Una lástima que no siguiera los pasos empresariales de su familia en lugar de dedicarse a la política, que tan grande le viene y en la que no le auguro un gran futuro a la vista de su trayectoria. Con la falta de emprendedores que hay.
Los ciudadanos nos merecemos unos representantes que no nos hagan sentir vergüenza ajena y de los que nos podamos sentir orgullosos, si no la única programación que veremos en el Teatro será la de sus representaciones, que son el hazmerreir.
Me quiero despedir dejando una frase de Don Pedro Crespo, en "El Alcalde de Zalamea", de Pedro Calderón de la Barca, dedicándosela sin acritud alguna al partido del concejal:
CRESPO: Eso
está muy puesto en razón.
(Al ESCRIBANO)
Con respeto le llevad
a las casas en efeto
del concejo, y con respeto
un par de grillos le echad
y una cadena, y tened
con respeto gran cuidado,
que no hable a ningún soldado.
Y a todos también poned
en la cárcel, que es razón,
y aparte, porque después
con respeto a todos tres
les tomen la confesión.
(Aparte a don ÁLVARO)
Y aquí, para entre los dos
si hallo harto paño, en efeto
con muchísimo respeto
os he de ahorcar, ¡juro a Dios!
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